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HERRAMIENTAS Y SABERES

¡PARA TRANSFORMAR EL MUNDO!

Cómo fabricar un secador solar

Ekolo Mundo no controla la viabilidad ni la factibilidad de las soluciones propuestas

Email del contribuidor : contact@cheminsdefaire.fr

Estructura : Caminos de Faire

Francia

Solución propuesta por : Chemins de Faire

Nivel de dificultad :

moyen

# conservación # fácil # suave

Descripción

Desde siempre, el ser humano ha conservado los alimentos de diversas formas: ahumados, salados, lactofermentados, en conserva, secos, etc.

El secado solar es un proceso fácil de llevar a cabo y muy eficaz para conservar alimentos y plantas aromáticas.
Se trata de un secado suave, al ritmo del sol. El secado permite conservar en todas las estaciones los excedentes de los cultivos hortícolas o el botín de las recolecciones. Al rehidratar los alimentos, podrás disfrutar durante todo el año de productos que han conservado sus aromas y sus cualidades nutricionales.

Así, será posible comer fresas silvestres en invierno, preparar mermelada de diente de león en otoño o llevarse carne seca de excursión.

Para construir nuestro secador, nos informamos sobre diferentes procesos de secado solar. Partiendo de un sistema de secado creado por David Mercereau, según los planos y el modelo 3D de Creativiste, trabajamos en un prototipo adaptado a nuestra vida nómada: compacto y desmontable.

Información adicional

Nivel de dificultad: Medio Herramientas y materiales necesarios: PRINCIPIO DE FUNCIONAMIENTO Detalle de los elementos que componen el secador solar En este manual, le presentamos un secador compacto y desmontable. Las medidas se indican a título orientativo. En función de sus necesidades, de la ubicación del secador o del volumen deseado, podrá adaptar los planos. Existen diferentes modelos de secadores solares, pero el principio de funcionamiento es siempre el mismo: el aire fresco entra en un captador térmico donde se calienta por efecto invernadero entre un cristal y un soporte negro. El aire calentado llega al compartimento de secado aislado y atraviesa todas las rejillas de secado para ser extraído por una ventilación. Para un secado ideal, la temperatura debe estar entre 35 °C y 45 °C y el aire de la cámara de secado debe ser seco: al secarse, cualquier producto desprende humedad, de ahí la importancia de la ventilación, que garantiza un compartimento de secado seco. Una ventilación deficiente alterará el secado, y unas temperaturas demasiado altas destruirán los aromas y las cualidades nutricionales de los alimentos secados.

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